Hemorragia del tubo digestivo

Hemorragia del tubo digestivo

Escribe: Dr. Francisco Eduardo Durón Sibaja


Las hemorragias del tubo digestivo que van desde la boca hasta la parte baja del colon, se dividen de acuerdo a la gravedad y localización. “Paulatinamente las hemorragias leves pueden provocar complicaciones, como anemia, empeorando la calidad y sobrevida de los pacientes; por su parte, una hemorragia severa pone en peligro la vida y conlleva a hospitalización”

La hemorragia es considerada como la complicación de determinadas enfermedades y se divide de acuerdo en su localización en : alta, media y baja. La primera se refiere al sangrado que se genera desde la boca hasta el intestino medio; la segunda puede surgir desde el intestino medio a la válvula ileocecal; y la tercera abarca todo el colon.

Las hemorragias altas representan el 90 por ciento de los casos y a su vez se dividen en variceal y no variceal; la primera se caracteriza por la ruptura de las varices esofágicas y se relaciona con la complicación de pacientes con cirrosis, por ende son mas constantes en personas de mayor edad por el consumo de alcohol o con enfermedades hepáticas crónicas , con una mortalidad de hasta 50 por ciento. Por su parte la no variceal es provocada principalmente por ulceras gástricas o duodenales (pépticas) y se presentan con mayor frecuencia durante la tercera y cuarta década de la vida, con una incidencia poco mayor en hombres, pueden provocar también hemorragia alta tumores, síndrome mallory-weiss , lesión dieulafoy entre otras causas que son menos comunes.
Las hemorragias del intestino medio corresponden al cinco por ciento de todos los casos, habitualmente son causadas por malformaciones vasculares en el intestino, por tumores o ulceras provocadas por antiinflamatorios.

Las principales causas del sangrado en el tubo digestivo bajo son: la hemorragia diverticular, la enfermedad hemorroidal, los tumores, entre otros.

Al ser considerada como una de las complicaciones que causa mayor mortalidad es fundamental analizar los principales datos de alarma, mismos que engloban anemia ferropenica, hematoquecia, hematemesis , melena, dolor abdominal severo. Cuando el paciente presenta uno o mas de estos síntomas, es fundamental estabilizarlo, realizar estudios, tanto clínicos como endoscópicos, a fin de identificar cual es el origen del problema y brindarle el tratamiento mas adecuado.

Los estudios endoscópicos son la herramienta clave para la detección y tratamiento oportuno del problema, ya que con estos procedimientos se pueden detectar hasta el 95 por ciento de las causas que generan la hemorragia y se ha reducido considerablemente la mortalidad por hemorragias digestivas gracias a las técnicas novedosas de endoscopia como son coagulación, inyección o escleroterapia, hemoclips, polvos hemostáticos etc.