Reflujo gastroesofágico: enfermedad crónica que afecta la calidad de vida

Reflujo gastroesofágico: enfermedad crónica que afecta la calidad de vida

Escribe: Dr. Francisco Eduardo Durón Sibaja


La incidencia y prevalencia de esta patología ha aumentado de manera exponencial en los últimos años, siendo los factores de riesgo más importantes para su desarrollo los cambios en los hábitos alimenticios, el sedentarismo y la epidemia de la obesidad. También existen algunos medicamentos o alimentos que pueden producir o exacerbar los síntomas de la enfermedad.

Los síntomas típicos de ERGE (Enfermedad por reflujo gastroesofágico) son pirosis (agruras) y regurgitación de ácido, pero también puede presentarse con otros síntomas, como dolor torácico, laringitis, asma, tos crónica, ronquera, dolor de garganta, neumonías de repetición, erosiones dentales, sangrado o dificultad para deglutir.

Esta enfermedad la definimos a partir de la presencia de síntomas o lesiones producidas por el retorno del contenido gástrico al esófago, los cuales afectan la calidad de vida del paciente. Afecta a uno de cada cinco adultos, aunque también se puede presentar en recién nacidos, embarazadas y edades avanzadas.

La hernia hiatal favorece el reflujo gastroesofágico, ya que desplaza al esfínter esofágico inferior a la cavidad torácica y por ello se vuelve incompetente. Sin embargo, no todas las personas que padecen una hernia hiatal tienen enfermedad por reflujo y no es indispensable presentar una hernia hiatal para tener reflujo.

En los pacientes con síntomas atípicos, síntomas de alarma (pérdida de peso, anemia o disfagia) es necesario realizar una evaluación completa, iniciando con una endoscopia del tubo digestivo superior, donde podemos detectar la presencia de erosiones esofágicas que van de leves a graves, no erosiva que es en la mayoría de los pacientes o Barrett, en algunos casos es necesario realizar una ph-metria con impedancia y manometría esofágica.

Los pacientes que no son atendidos oportunamente pueden desarrollar estenosis del esófago, lo que dificulta la deglución de los alimentos o complicaciones mayores como esófago de Barrett o adenocarcinoma del esófago, lo cual es causa de muerte si no se detecta a tiempo. Los hombres mayores de 50 años que llevan más de cinco años con síntomas sin ser atendidos y que además tienen obesidad, fuman y consumen alcohol, son más propensos a desarrollar estas complicaciones.

El tratamiento farmacológico se basa en los inhibidores de bomba de protones con un alto beneficio y adicionando a esto evitar ciertos alimentos reflugenicos como el café, chocolate, alcohol, cítricos, bebidas carbonatadas, salsas picantes etc. También es importante comer raciones pequeñas y no recostarse después de las comidas, bajar de peso si se tiene sobrepeso, dejar de fumar.

La cirugía antirreflujo es una opción en casos seleccionados siendo la más frecuente la funduplicatura de Nissen por via laparoscópica.